Hoy empezaremos a conocer las ideas del gobierno sobre la educación, principal motor del crecimiento económico a medio y largo plazo y gran olvidada de la agenda reformista de cualquier gobierno, ya que no genera beneficios electorales a corto plazo.
Particularmente, me parece un tema no importantre, sino transcendental y que debe abordarse desde una óptica de máximo consenso e implicación de todos los actores en el sistema, no desde las posiciones ideológicas que, seguro, se abordará. Porque aquí empezaremos con los debates identitarios y cavernícolas sobre el contenido de las asignaturas, cuando lo más importante no es si se habla catalán o castellano, sino si se aprende de una vez inglés y otro idioma. En fin, en eso se ocuparán los políticos.
Para ayudar, voy a decir algunas cosas que si me preocupan de este tema.
En primer lugar, la educación debe ser integradora y no excluyente. Debe incentivar al desempeño y no facilitar la titulitis. Para ello, desde mi punto de vista, debe permitir e incluso incentivar, que los jóvenes permanezcan en el sistema el mayor tiempo posible, idealmente hasta los 18 años, aunque nunca deben imponerse un límite. Es preciso que el sistema incentive la educación en cualquiera de sus fases, labor fundamental dentro de las familias. Y, desde luego, debe eliminar cualquier atisbo de convertir a los colegios en 'aparcaniños'.
En segundo lugar, debe ser útil. No consiste en estudiar por estudiar (o permanecer por permanecer). Debe procurar que los alumnos sean más proclives al conocimiento y, en consecuencia, que mejore su percepción del entorno estudiantil. Si conseguimos que quien esté en el sistema se sienta integrado y partícipe del mismo, conseguiremos que se mantenga en él con el grado de implicación necesario y que los resultados sean mejores.
En tercer lugar, tiene que tener un verdadero sistema de formación profesional orientado no al empleo, como algunos apuntan (quieren copiar el modelo aleman, que permite cobrar una cantidad de dinero por la formación mientras se realizan 'prácticas' en una empresa), sino a la obtención de conocimientos útiles para el empleo. El concepto, aunque similar, es distinto. Si la orientamos al empleo, conseguiremos un puesto de trabajo, sí, pero sólo uno. Si la orientamos a los conocimientos útiles para el empleo, conseguiremos una capacidad de trabajo y, en consecuencia, más empleos. Además, el sistema debe ser flexible y permitir que el alumno alcance los objetivos que se plantea desde el principio.
Debe ser una educación permeable tanto interna como externamente. Internamente, debe permitir el autocurriculum con unas condiciones mínimas, de forma que el alumno no se vea obligado a optar desde una temprana edad hacia una determinada profesión, que a los 15 años uno no tiene claro que quiere hacer en la vida casi nunca. Y, por lo tanto, debe permitir el trasvase de los curriculums de forma que, al final, el alumno tenga la posibilidad de cambiar sus preferencias si así lo desea. Y externamente, debe permitir un continuo reciclaje de las materias de forma que se filtren al sistema desde la sociedad los conocimientos necesarios para que la persona sea útil a la comunidad en el futuro. Porque lo que formemos hoy será nuestro gobierno en el futuro.
Además, el sistema debe estar en permanente evolución y, en consecuencia, debe fomentar la formación y evolución de los conocimientos, fundamentalmente en las ramas de formación profesional. No podemos establecer un programa de un curso y que éste permanezca de forma indefinida en el tiempo, aun cuando los conocimientos en la materia hayan evolucionado de forma tal que el programa se haya oxidado. Esto implica constantes cursos de reciclaje de los profesores y de las materias, lo cual implica, irremediablemente, la desaparición de los libros de texto y la promoción de las nuevas tecnologías dentro del aula. No consiste en poner ordenadores a todos los alumnos (gloriosa idea fracasada de ZP) sino que las escuelas tengan un sistema útil de intercambio de conocimientos, y en la actualidad existen muchas formas de obtener este resultado.
En definitiva, debemos ser capaces de centrar la reforma en unos principios reguladores que nos lleven al éxito futuro, no en si tal o cual materia tiene que tener tantas horas y si es necesario que se sepa hablar perfectamente no se qué lengua (a no ser que sea el inglés y el chino). Ni si se debe conocer que tal comunidad autónoma fue un reino allá por el siglo M antes de Cristo. Ni si cada chaval debe conocer perfectamente la religión católica o no. Son debates estúpidos y propios de gentes con muy poco que aportar a la sociedad. Centrémonos en formar los mejores profesionales posibles para el futuro, con estabilidad en el sistema, y, sobre todo, con dotación presupuestaria suficiente. No puede ser que, como consecuencia de los recortes ocasionados por la mala gestión de los gobiernos, los chavales del I.E.S. Luis Vives de Valencia no tengan calefacción mientras el mismo gobierno que no les da el dinera paga un aeropuerto sin aviones o construye un circuito de formula 1 urbano y paga el peaje al dueño del evento.
primaveraValenciana siempre con vosotros.
@juanignaciodeju
miércoles, 22 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
AHORA TAMBIEN LA PRIMA DE DE GUINDOS
Creo que me estoy volviendo tonto. El ministro de Economía y Competitividad español, D. Luis de Guindos, sale diciendo que el éxito de las subastas del Tesoro de principios de año se debe a la confianza de los inversores en las medidas tomadas por el gobierno. Pues Yo creo que no. Y lo argumento.
Detrás del éxito de las subastas está, ni más ni menos, que la liquidez puesta en circulación por el Banco Central Europeo y la anunciada para finales de mes: se admite como colateral la deuda pública de los países, y los bancos van a pedir mucho dinero el día 28 de febrero. Pero vayamos por partes.
¿Qué es eso de los colaterales? Son los activos de garantía para que el Banco Central Europeo preste el dinero que le piden los bancos, y funcionan como cualquier garantía que nos pide el banco a nosotros cuando le pedimos un crédito. De esta manera, cuantos más activos tenga, más dinero podré pedir al BCE. Y como los bonos españoles ofrecen una rentabilidad curiosa (4% a tres años) frente al coste del dinero prestado (1%) pues ganamos dinero sin mucho esfuerzo y obtenemos liquidez gracias a la deuda pública. También han tenido éxito las emisiones lusas, italianas y hasta una griega. Por lo mismo.
Otra cosa distinta es la credibilidad de los mercados. Eso se mide por la prima de riesgo. Y hoy está en 370 punto básicos (para entendernos, 3,7% de rentabilidad más que el bono aleman de referencia). Y subiendo. Pero es más problemático de lo que pensamos: el diferencial con Italia, país que está bastante peor que nosotros económicamente hablando, se ha estrechado desde los más de 120 puntos en diciembre hasta los 30 actuales, lo que significa que la percepción de los mercados de España con respecto a Italia se ha estrechado peligrosamente. Y eso desde que está el gobierno de nuestro presidente Mariano Rajoy. Luego la percepción de los mercados ha empeorado por las medidas adoptadas. Luego el Sr. De Guindos se está confundiendo. Lo peor es que es el ministro del tema.
Sin embargo estamos anestesiados por la prensa seria que no nos cuenta nada de ésto y que se dedica a ensalzar las bondades de las medidas. Hasta el 20 de noviembre, todos los días estábamos con la prima de riesgo en la boca (que si nos vamos al agujero por el inútil de ZP; que si no tenemos credibilidad en los mercados por el inútil de ZP; que si esto implica que los créditos van a ser más caros por el inútil de ZP). Desde el 20 de noviembre, no se ha vuelto a hablar de ella, tan sólo la he visto en el Telediario de TVE y en la cadena SER. El resto se ha olvidado de su existencia. Tanto es así que la bauticé en Twitter como la 'prima de rajoy', parecía que ya no existia. Pero ahí sigue, tozuda. No ha bajado ni un sólo día del nivel de 300, y la diferencia con Italia se ha ido estrechando desde entonces.
Y luego está la visión de los mercaderes. Las agencias de calificación, que también se mueven por impresiones, siguen erre que erre en su tozuda interpretación de la realidad bajando la calificación de todo lo que huele a europeo. Gobierno, Comunidades Autónomas, Bancos, Empresas. Estamos a punto de entrar en la calificación de bono especulativo. Y eso después de las medidas tomadas. Luego, Sr. ministro, haga el favor de dejar de interpretar la realidad con las gafas que le han dado en Berlín, por favor, y pase usted a la acción. Los mercados le están diciendo algo muy sencillo: CRECIMIENTO. Sin no crecemos, nos iremos a la mierda, pero no será por culpa del inútil de nadie interior (que los hay y ha habido y muy grandes) sino por la tozudez de Ángela Merkel. Repetimos: ¡¡¡¡CRE CI MIEN TO!!!! Esto parece un chiste verde: la Merkel haciendo un 'Griego' a los europeos del sur mientras nosotros le hacemos un francés a Sakorzy.
@juanignaciodeju
P.D. Menos mal que el francés perderá las elecciones presidenciales y la alemana las generales este mismo año.
Detrás del éxito de las subastas está, ni más ni menos, que la liquidez puesta en circulación por el Banco Central Europeo y la anunciada para finales de mes: se admite como colateral la deuda pública de los países, y los bancos van a pedir mucho dinero el día 28 de febrero. Pero vayamos por partes.
¿Qué es eso de los colaterales? Son los activos de garantía para que el Banco Central Europeo preste el dinero que le piden los bancos, y funcionan como cualquier garantía que nos pide el banco a nosotros cuando le pedimos un crédito. De esta manera, cuantos más activos tenga, más dinero podré pedir al BCE. Y como los bonos españoles ofrecen una rentabilidad curiosa (4% a tres años) frente al coste del dinero prestado (1%) pues ganamos dinero sin mucho esfuerzo y obtenemos liquidez gracias a la deuda pública. También han tenido éxito las emisiones lusas, italianas y hasta una griega. Por lo mismo.
Otra cosa distinta es la credibilidad de los mercados. Eso se mide por la prima de riesgo. Y hoy está en 370 punto básicos (para entendernos, 3,7% de rentabilidad más que el bono aleman de referencia). Y subiendo. Pero es más problemático de lo que pensamos: el diferencial con Italia, país que está bastante peor que nosotros económicamente hablando, se ha estrechado desde los más de 120 puntos en diciembre hasta los 30 actuales, lo que significa que la percepción de los mercados de España con respecto a Italia se ha estrechado peligrosamente. Y eso desde que está el gobierno de nuestro presidente Mariano Rajoy. Luego la percepción de los mercados ha empeorado por las medidas adoptadas. Luego el Sr. De Guindos se está confundiendo. Lo peor es que es el ministro del tema.
Sin embargo estamos anestesiados por la prensa seria que no nos cuenta nada de ésto y que se dedica a ensalzar las bondades de las medidas. Hasta el 20 de noviembre, todos los días estábamos con la prima de riesgo en la boca (que si nos vamos al agujero por el inútil de ZP; que si no tenemos credibilidad en los mercados por el inútil de ZP; que si esto implica que los créditos van a ser más caros por el inútil de ZP). Desde el 20 de noviembre, no se ha vuelto a hablar de ella, tan sólo la he visto en el Telediario de TVE y en la cadena SER. El resto se ha olvidado de su existencia. Tanto es así que la bauticé en Twitter como la 'prima de rajoy', parecía que ya no existia. Pero ahí sigue, tozuda. No ha bajado ni un sólo día del nivel de 300, y la diferencia con Italia se ha ido estrechando desde entonces.
Y luego está la visión de los mercaderes. Las agencias de calificación, que también se mueven por impresiones, siguen erre que erre en su tozuda interpretación de la realidad bajando la calificación de todo lo que huele a europeo. Gobierno, Comunidades Autónomas, Bancos, Empresas. Estamos a punto de entrar en la calificación de bono especulativo. Y eso después de las medidas tomadas. Luego, Sr. ministro, haga el favor de dejar de interpretar la realidad con las gafas que le han dado en Berlín, por favor, y pase usted a la acción. Los mercados le están diciendo algo muy sencillo: CRECIMIENTO. Sin no crecemos, nos iremos a la mierda, pero no será por culpa del inútil de nadie interior (que los hay y ha habido y muy grandes) sino por la tozudez de Ángela Merkel. Repetimos: ¡¡¡¡CRE CI MIEN TO!!!! Esto parece un chiste verde: la Merkel haciendo un 'Griego' a los europeos del sur mientras nosotros le hacemos un francés a Sakorzy.
@juanignaciodeju
P.D. Menos mal que el francés perderá las elecciones presidenciales y la alemana las generales este mismo año.
martes, 14 de febrero de 2012
¿DONDE ESTA LA PRIMA DE RAJOY?
Antes de las elecciones del 20N, en los periódicos se amenazaba con la ruina de España por la mala gestión de nuestros gobernantes. Y no les faltaba razón. Pasada la cita electoral, y 'recuperado' el gobierno que nunca se debió perder, la famosa prima ha desaparecido de nuestras vidas. ¿Ha desaparecido el riesgo de que España se hunda con el gobierno actual?.
Lo primero que debemos decir es que ni España ni Italia van a caer. Sería un terremoto de imposible cuantificación en las medidas económicas convencionales. Existen riesgos, si, pero las autoridades europeas y mundiales no pueden dejar que eso ocurra. Otro caso distinto son Grecia y Portugal, que son una pequeña parte de la economía europea y que no tendrían un impacto sistémico sobre el mundo. Probablemente Grecia termine fuera del euro (por lo menos eso aparenta la situación social) y Portugal termine en una operación coorporativa fusionada con España. Ya veis, los países como las empresas se meterán en esos lodos.
Pero España e Italia no. Y con eso juegan los mercados, con presionar para ganar más dinero con la situación. Y esa presión se manifiesta con la prima de riesgo. Hoy, Italia 370 y España 340. Cuando gobernaban los malos, el diferencial entre uno y otro era de 120 puntos. Ahora sólo de 30. ¿Pero no se iba a generar confianza con la victoria que nunca debió escaparse el 14 de marzo de 2004?. Pues parece que no. Y eso por un motivo básico que paso a desarrollar.
A los mercados, en las circunstancias actuales, les importa poco el gasto de los gobiernos; les importa mucho más su crecimiento. Si yo gano al año 100.000 euros los bancos me prestarán dinero porque se lo podré pagar a largo plazo. Por ejemplo, si debo 60.000 euros a 10 años, los banco estarán contentos porque están seguros de cobrar. Ahora, si mis ingresos se reducen, pongamos, un 10% empezarán a ponerme pegas a los créditos y tendré que demostrar que puedo pagar. ¿Cómo? En primer lugar, ahorrando, estamos de acuerdo. Si reduzco mis gastos un 10% mi situación será la misma y los bancos seguirán confando en mi. Pero si la situación persiste y mis ingresos vuelven a bajar, ya no bastan medidas de ahorro para confiar en mi, necesitarán más ingresos. Pues eso mismo es lo que están diciendo los mercados. No basta con ahorrar, hay que crecer. Y si España va a decrecer casi un 2% en el 2012, y quiere incrementar su deuda un 10% de su PIB, va a resultar muy complicado devolver ese dinero a no ser que la economía empiece a crecer.
Porque España tiene un problema que le bace especial a los ojos del mercado. Su deuda pública es aproximadamente un 65% del PIB, pero su deuda total es del 200% del PIB. Su problema no está en la deuda pública, ni siquiera en el déficit; nuestro problema es la deuda privada (de empresas, bancos y particulares) que no la podremos pagar si no es con crecimiento económico. Sin embargo, seguimos insistiendo en la reducción a toda costa del déficit al 4,4% del PIB, que en ejercicio del 2012 implicará el siguiente ajuste:
1.- Por desviación del déficit 2011: 2.2% del PIB = 22.000 millones de euros.
2.- Por reducición pactada del déficit 2012: 1.6% del PIB = 16.000 millones de euros.
3.- Por desviación del crecimiento: de +2.3 a -2% del PIB= 44.000 millones de euros.
4.- Por ajuste del PIB una vez aplicado el ajuste: 2% = 20.000 millones.
TOTAL AJUSTE: 102.000 millones de euros.
Si consideramos el ajuste de diciembre, suponiendo que sea tal, que tampoco lo tengo claro: -16.000 millones, tenemos que hacer un ajuste de 86.000 millones en nueve meses. ¿Cuál será después nuestra tasa de desempleo?. y lo que es más importante, ¿podrá el sector privado pagar sus deudas con el exterior después de tener cerca de 6 millones de parados a final de 2012?.
La conclusión es evidente, la prima de riesgo seguirá subiendo o por lo menos será superior a la italiana. A no ser que ...
Lo primero que debemos decir es que ni España ni Italia van a caer. Sería un terremoto de imposible cuantificación en las medidas económicas convencionales. Existen riesgos, si, pero las autoridades europeas y mundiales no pueden dejar que eso ocurra. Otro caso distinto son Grecia y Portugal, que son una pequeña parte de la economía europea y que no tendrían un impacto sistémico sobre el mundo. Probablemente Grecia termine fuera del euro (por lo menos eso aparenta la situación social) y Portugal termine en una operación coorporativa fusionada con España. Ya veis, los países como las empresas se meterán en esos lodos.
Pero España e Italia no. Y con eso juegan los mercados, con presionar para ganar más dinero con la situación. Y esa presión se manifiesta con la prima de riesgo. Hoy, Italia 370 y España 340. Cuando gobernaban los malos, el diferencial entre uno y otro era de 120 puntos. Ahora sólo de 30. ¿Pero no se iba a generar confianza con la victoria que nunca debió escaparse el 14 de marzo de 2004?. Pues parece que no. Y eso por un motivo básico que paso a desarrollar.
A los mercados, en las circunstancias actuales, les importa poco el gasto de los gobiernos; les importa mucho más su crecimiento. Si yo gano al año 100.000 euros los bancos me prestarán dinero porque se lo podré pagar a largo plazo. Por ejemplo, si debo 60.000 euros a 10 años, los banco estarán contentos porque están seguros de cobrar. Ahora, si mis ingresos se reducen, pongamos, un 10% empezarán a ponerme pegas a los créditos y tendré que demostrar que puedo pagar. ¿Cómo? En primer lugar, ahorrando, estamos de acuerdo. Si reduzco mis gastos un 10% mi situación será la misma y los bancos seguirán confando en mi. Pero si la situación persiste y mis ingresos vuelven a bajar, ya no bastan medidas de ahorro para confiar en mi, necesitarán más ingresos. Pues eso mismo es lo que están diciendo los mercados. No basta con ahorrar, hay que crecer. Y si España va a decrecer casi un 2% en el 2012, y quiere incrementar su deuda un 10% de su PIB, va a resultar muy complicado devolver ese dinero a no ser que la economía empiece a crecer.
Porque España tiene un problema que le bace especial a los ojos del mercado. Su deuda pública es aproximadamente un 65% del PIB, pero su deuda total es del 200% del PIB. Su problema no está en la deuda pública, ni siquiera en el déficit; nuestro problema es la deuda privada (de empresas, bancos y particulares) que no la podremos pagar si no es con crecimiento económico. Sin embargo, seguimos insistiendo en la reducción a toda costa del déficit al 4,4% del PIB, que en ejercicio del 2012 implicará el siguiente ajuste:
1.- Por desviación del déficit 2011: 2.2% del PIB = 22.000 millones de euros.
2.- Por reducición pactada del déficit 2012: 1.6% del PIB = 16.000 millones de euros.
3.- Por desviación del crecimiento: de +2.3 a -2% del PIB= 44.000 millones de euros.
4.- Por ajuste del PIB una vez aplicado el ajuste: 2% = 20.000 millones.
TOTAL AJUSTE: 102.000 millones de euros.
Si consideramos el ajuste de diciembre, suponiendo que sea tal, que tampoco lo tengo claro: -16.000 millones, tenemos que hacer un ajuste de 86.000 millones en nueve meses. ¿Cuál será después nuestra tasa de desempleo?. y lo que es más importante, ¿podrá el sector privado pagar sus deudas con el exterior después de tener cerca de 6 millones de parados a final de 2012?.
La conclusión es evidente, la prima de riesgo seguirá subiendo o por lo menos será superior a la italiana. A no ser que ...
lunes, 13 de febrero de 2012
REFORMA LABORAL
Bueno. Ya tenemos aquí la reforma laboral. En principio, con cosas positivas y negativas y otras mediopensionistas.
Cosas positivas: permite una mayor correlación entre la situación de las empresas y las de sus trabajadores, es decir, introduce aspectos de flexibilidad en el mercado de trabajo que, en teoría, debe impedir el ajuste vía cantidad (empleo) y basarse en el precio (salario). Si bien está orientada a ese elemento, debería concretar más la aplicabilidad. No es razonable basarse en la reducción de ventas o en las pérdidas futuras, debería estar más pegada a la realidad y hablar de una reducción de los beneficios cuantificada.
Se instaura un sistema de formación que debería posibilitar la adaptación de los puestos de trabajo a las necesidades de la empresa donde, por primera vez, se reconoce la bolsa de formación a los trabajadores de 20 horas al año. Sin embargo se queda corta en otra cosa que sí debería haberse abordado: las cantidades pagadas en nuestras nóminas para la formación siguen perteneciendo al estado que las distribuye entre las patronales y los sindicatos para que la contraten con las consultoras de formación (por enmedio se queda algún porcentaje). El paso decisivo es reconocer que ese dinero es de cada trabajador que lo distribuye en su formación en función de sus necesidades. Eso no se dice en ningún lado del decreto. Si se estableciese este sistema (el cheque formación de cada trabajador) se podrían llegar a un pacto empresa-trabajador que redundase en beneficio de ambas partes, cosa que ahora no ocurre.
Se financia con fuerza la contratación en las empresas medianas (hasta 50 trabajadores, en España, es una empresa mediana). Y las bonificaciones son importantes, entre disminuciones fiscales y sociales, para la contratación de jóvenes y mayores de 45 años. Está bien, aunque creo que en las circunstancias actuales, da igual que me paguen mucho por contratar. Si no hay demanda, no hay trabajo.
Cosas negativas: se posibilita un ajuste del mercado de trabajo via despidos con fuertes reducciones de las indemnizaciones. No nos engañemos, a partir de ahora las indemnizaciones serán siempre de 20 días por año de trabajo. Las condiciones son muy laxas para acceder a ella.
Se crea un nuevo tipo de contrato. ¿Pero no eran ya muchos y lo que había que hacer es disminuirlos?.
Con estas medidas, ahondamos el problema de base de la productividad en España: no hay estabilidad en los puestos de trabajo y, por consiguiente, la productividad de los trabajadores es reducida. Mal asunto.
Se crea una especie de minijobs a la española. Esto creo que no es funcional en España. La estructura productiva de este país es tal que no se ajusta al minijobs alemán, que ahora se intenta copiar de forma burda. El problema es que quien manda (Angelina Merkel) no conoce para nada la economía española y quien lo pidió (Trichet) tampoco. ¿Alguien quiere sentarse con ellos y explicarles la diferencia entre el sector secundario y el terciario de la economía?. Además, a quien va a aplicarse (los jóvenes) ya no tienen desempleo que cobrar, por consiguiente, el efecto será nulo. ¿No se podría haber hecho de forma que los trabajadores en activo que van a ir a la calle puedan continuar en la empresa?. Si nos ponemos a copiar, copiemos de verdad, no a medias.
Se quita la autorización administrativa de los ERE. El problema vendrá con las interpretaciones de los tribunales. Si se echasen para atras, los costes para las empresas sería tremendos en todos los aspectos. En conclusión, será dificil que esto funcione en un futuro más o menos cercano. No digo que no se aplique, sino que deberá clarificarse via tribunales las causas de aplicación.
Medidas mediopensionistas: las demás, en especial el famoso descuelgue de los convenios. No parace muy dificil descolgarse de los convenios, pero no parece muy fácil de aplicar. Habrá que verlo.
Cosas positivas: permite una mayor correlación entre la situación de las empresas y las de sus trabajadores, es decir, introduce aspectos de flexibilidad en el mercado de trabajo que, en teoría, debe impedir el ajuste vía cantidad (empleo) y basarse en el precio (salario). Si bien está orientada a ese elemento, debería concretar más la aplicabilidad. No es razonable basarse en la reducción de ventas o en las pérdidas futuras, debería estar más pegada a la realidad y hablar de una reducción de los beneficios cuantificada.
Se instaura un sistema de formación que debería posibilitar la adaptación de los puestos de trabajo a las necesidades de la empresa donde, por primera vez, se reconoce la bolsa de formación a los trabajadores de 20 horas al año. Sin embargo se queda corta en otra cosa que sí debería haberse abordado: las cantidades pagadas en nuestras nóminas para la formación siguen perteneciendo al estado que las distribuye entre las patronales y los sindicatos para que la contraten con las consultoras de formación (por enmedio se queda algún porcentaje). El paso decisivo es reconocer que ese dinero es de cada trabajador que lo distribuye en su formación en función de sus necesidades. Eso no se dice en ningún lado del decreto. Si se estableciese este sistema (el cheque formación de cada trabajador) se podrían llegar a un pacto empresa-trabajador que redundase en beneficio de ambas partes, cosa que ahora no ocurre.
Se financia con fuerza la contratación en las empresas medianas (hasta 50 trabajadores, en España, es una empresa mediana). Y las bonificaciones son importantes, entre disminuciones fiscales y sociales, para la contratación de jóvenes y mayores de 45 años. Está bien, aunque creo que en las circunstancias actuales, da igual que me paguen mucho por contratar. Si no hay demanda, no hay trabajo.
Cosas negativas: se posibilita un ajuste del mercado de trabajo via despidos con fuertes reducciones de las indemnizaciones. No nos engañemos, a partir de ahora las indemnizaciones serán siempre de 20 días por año de trabajo. Las condiciones son muy laxas para acceder a ella.
Se crea un nuevo tipo de contrato. ¿Pero no eran ya muchos y lo que había que hacer es disminuirlos?.
Con estas medidas, ahondamos el problema de base de la productividad en España: no hay estabilidad en los puestos de trabajo y, por consiguiente, la productividad de los trabajadores es reducida. Mal asunto.
Se crea una especie de minijobs a la española. Esto creo que no es funcional en España. La estructura productiva de este país es tal que no se ajusta al minijobs alemán, que ahora se intenta copiar de forma burda. El problema es que quien manda (Angelina Merkel) no conoce para nada la economía española y quien lo pidió (Trichet) tampoco. ¿Alguien quiere sentarse con ellos y explicarles la diferencia entre el sector secundario y el terciario de la economía?. Además, a quien va a aplicarse (los jóvenes) ya no tienen desempleo que cobrar, por consiguiente, el efecto será nulo. ¿No se podría haber hecho de forma que los trabajadores en activo que van a ir a la calle puedan continuar en la empresa?. Si nos ponemos a copiar, copiemos de verdad, no a medias.
Se quita la autorización administrativa de los ERE. El problema vendrá con las interpretaciones de los tribunales. Si se echasen para atras, los costes para las empresas sería tremendos en todos los aspectos. En conclusión, será dificil que esto funcione en un futuro más o menos cercano. No digo que no se aplique, sino que deberá clarificarse via tribunales las causas de aplicación.
Medidas mediopensionistas: las demás, en especial el famoso descuelgue de los convenios. No parace muy dificil descolgarse de los convenios, pero no parece muy fácil de aplicar. Habrá que verlo.
martes, 7 de febrero de 2012
REFORMA LABORAL A LA VISTA
Bueno, parece que al final habrá reforma laboral esta semana. O al menos eso quieren. Cuando estaban en la oposición, el PP decía que había que gobernar. Cuando ganaron las elecciones, dijeron que la reforma laboral estaría antes del 6 de enero, o sino la hacían ellos. Bueno, estamos ya en febrero y no sabemos nada. Mal asunto.
¿Qué hay que conseguir con la reforma laboral?. Dos cosas, básicamente. Primera, incrementar la productividad de los trabajadores, que tengamos más capacidad productiva. Para ello, desde mi humilde punto de vista, hace falta que la gente esté motivada en su trabajo y tenga unos conocimientos suficientes en la materia. Con lo primero, independientemente del tipo de contrato que se tenga, hace falta que los trabajadores tengan una perspectiva de futuro en la empresa, es decir, que pueda involucrarse en el proyecto porque considera que tiene un futuro. Es decir, estabilidad. Cuando un trabajador, con unas condiciones de trabajo normales, se encuentra con la posibilidad de planificar su futuro personal gracias al trabajo que tiene, se involucra más en la evolución de la empresa y piensa menos en el yo individual. Y, lógicamente, mejora su productividad. Pero también hace falta que posea los conocimientos oportunos para ejercer su trabajo. Nadie sale de las escuelas, universidades, etc con conocimientos laborales suficientes, por ello existen los periodos de formación en las empresas y las personas que son capaces de transmitir esos conocimientos. Luego es necesario modificar el enfoque que se da a la formación empresarial y orientarla de una vez por todas a los conocimientos necesarios en cada empresa, no en aquello que resulte más rentable a la consultora de formación.
Lo segundo que tenemos que conseguir con la reforma laboral es que el ajuste de la economía se produzca vía precios y no vía excesos de oferta, que es lo que ocurre con el mercado laboral español. Para ello hay que dotar de flexibilidad a las empresas, pero no para despedir de forma indiscriminda, como manetienen algunos, sino para ajustar sus costes salariales y de otras materias a la situación real del mercado. Porque si una empresa ve reducir sus ingresos un 25% parece ilógico que tenga que incrementar, por ley, un 4% los salarios que paga. Lógicamente el paso más obvio es reducir su plantilla para ajustar su situación. Por eso es tan importante el descuelgue de los convenios y la capacidad de cambiarlos en cada empresa en función de su situación.
Pero con estas medidas, seguiremos sin crear empleo a corto plazo. Necesitaremos hacer algo más para que se incremente la demanda y las empresas peudan contratar.
Dicho esto, ¿qué nos deparará el futuro en la reforma laboral que aprobará, se supone, el gobierno el próximo viernes?. No lo sé. A lo mejor es buena. A lo mejor es mala. No tengo elementos de juicio de momento. Esta es sólo mi opinión.
@juanignaciodeju
¿Qué hay que conseguir con la reforma laboral?. Dos cosas, básicamente. Primera, incrementar la productividad de los trabajadores, que tengamos más capacidad productiva. Para ello, desde mi humilde punto de vista, hace falta que la gente esté motivada en su trabajo y tenga unos conocimientos suficientes en la materia. Con lo primero, independientemente del tipo de contrato que se tenga, hace falta que los trabajadores tengan una perspectiva de futuro en la empresa, es decir, que pueda involucrarse en el proyecto porque considera que tiene un futuro. Es decir, estabilidad. Cuando un trabajador, con unas condiciones de trabajo normales, se encuentra con la posibilidad de planificar su futuro personal gracias al trabajo que tiene, se involucra más en la evolución de la empresa y piensa menos en el yo individual. Y, lógicamente, mejora su productividad. Pero también hace falta que posea los conocimientos oportunos para ejercer su trabajo. Nadie sale de las escuelas, universidades, etc con conocimientos laborales suficientes, por ello existen los periodos de formación en las empresas y las personas que son capaces de transmitir esos conocimientos. Luego es necesario modificar el enfoque que se da a la formación empresarial y orientarla de una vez por todas a los conocimientos necesarios en cada empresa, no en aquello que resulte más rentable a la consultora de formación.
Lo segundo que tenemos que conseguir con la reforma laboral es que el ajuste de la economía se produzca vía precios y no vía excesos de oferta, que es lo que ocurre con el mercado laboral español. Para ello hay que dotar de flexibilidad a las empresas, pero no para despedir de forma indiscriminda, como manetienen algunos, sino para ajustar sus costes salariales y de otras materias a la situación real del mercado. Porque si una empresa ve reducir sus ingresos un 25% parece ilógico que tenga que incrementar, por ley, un 4% los salarios que paga. Lógicamente el paso más obvio es reducir su plantilla para ajustar su situación. Por eso es tan importante el descuelgue de los convenios y la capacidad de cambiarlos en cada empresa en función de su situación.
Pero con estas medidas, seguiremos sin crear empleo a corto plazo. Necesitaremos hacer algo más para que se incremente la demanda y las empresas peudan contratar.
Dicho esto, ¿qué nos deparará el futuro en la reforma laboral que aprobará, se supone, el gobierno el próximo viernes?. No lo sé. A lo mejor es buena. A lo mejor es mala. No tengo elementos de juicio de momento. Esta es sólo mi opinión.
@juanignaciodeju
jueves, 2 de febrero de 2012
REFORMA DEL SECTOR FINANCIERO
Bueno, ya está aquí la reforma del sector financiero. La estudian hoy y la aprueban mañana. La suspenderemos todos. Nos tendremos que volver a presentar en septiembre de 2015.
Vayamos por partes. Se busca sanear el sector financiero. Bien. Ya era hora. ¿Pero no se había saneado ya?. Si. En concreto, tres veces ya. El gran problema del sector financiero es que nunca nos dirá que está muy mal, que tiene activos que no sirven para nada y que tienen que cambiar. Ya pasó en el 2008, cuando los bancos decían que no tenía productos derivados de las subprime, aunque estaban repletos de ellos. Siempre he pensado que lo mejor que se podía hacer era nacionalizar la banca, analizar al detalle sus balances, sanearlos y volverla a vender. El coste sería grande, pero la solución es más segura.
Ahora se les va a obligar a provisionar todo lo provisionable. ¿Sabeis por qué?. Pues porque no saben lo que hay. Y, en esas circunstancias, provisiona y si tienes algo malo, pues bien y si no, tambien. El gran problema es que iguala a todos en la medicina. Sería algo así como si hay un 30% de españoles con dolor de cabeza, que toda la población tome aspirinas por decreto. Un poco ilógico.
Además se añade que no se dará dinero público. que serán préstamos al 8%. Es decir, son las propias entidades las que tienen que captar los fondos necesarios para cubrir las exigencias. Es decir, incrementarán sus pasivos y no harán nada que pueda perjudicar sus resultados, que de ellos tienen que vivir. De momento, y a modo de previsión, lo primero que ocurrirá es que van a subir las comisiones. Cuando vayas al banco y le digas al cajero o al oficinista Hola, te cobrará un euro por responder. Así son las cosas.
Se nos dirá mañana que se hace para incrementar el crédito, principal problema de la economía española se mire por donde se mire. Pero esta reforma no incrementará el crédito, al menos durante los dos años siguientes. Es más, lo reducirá drásticamente. Hay que tener en cuenta que los bancos tienen que ganar mucho dinero para poder alcanzar las coberturas que les exigen. Y eso, en el contexto actual, significa dos cosas: una, créditos por encima del 8% y, segunda, inversión en cosas líquidas y con alta rentabilidad, por ejemplo, deuda pública. Pero como los gobiernos tienen que reducir su endeudamiento y sus déficits, mala cosa para el ciudadano de a pie, y fundamentalmente para el que está parado. No se reactivará la economía hasta, por lo menos, 2015. El profesor Niño Becerra empieza a tener razón.
Busquemos un lugar donde pasar estos años. Los que puedan. El resto, que busque dónde se da de comer gratis y, si tiene un poco de dinero, que compre un ultracongelador donde acumular todo lo que pueda, que el invierno va a durar por lo menos 2 años más. Y sólo ha comenzado.
@juanignaciodeju
Vayamos por partes. Se busca sanear el sector financiero. Bien. Ya era hora. ¿Pero no se había saneado ya?. Si. En concreto, tres veces ya. El gran problema del sector financiero es que nunca nos dirá que está muy mal, que tiene activos que no sirven para nada y que tienen que cambiar. Ya pasó en el 2008, cuando los bancos decían que no tenía productos derivados de las subprime, aunque estaban repletos de ellos. Siempre he pensado que lo mejor que se podía hacer era nacionalizar la banca, analizar al detalle sus balances, sanearlos y volverla a vender. El coste sería grande, pero la solución es más segura.
Ahora se les va a obligar a provisionar todo lo provisionable. ¿Sabeis por qué?. Pues porque no saben lo que hay. Y, en esas circunstancias, provisiona y si tienes algo malo, pues bien y si no, tambien. El gran problema es que iguala a todos en la medicina. Sería algo así como si hay un 30% de españoles con dolor de cabeza, que toda la población tome aspirinas por decreto. Un poco ilógico.
Además se añade que no se dará dinero público. que serán préstamos al 8%. Es decir, son las propias entidades las que tienen que captar los fondos necesarios para cubrir las exigencias. Es decir, incrementarán sus pasivos y no harán nada que pueda perjudicar sus resultados, que de ellos tienen que vivir. De momento, y a modo de previsión, lo primero que ocurrirá es que van a subir las comisiones. Cuando vayas al banco y le digas al cajero o al oficinista Hola, te cobrará un euro por responder. Así son las cosas.
Se nos dirá mañana que se hace para incrementar el crédito, principal problema de la economía española se mire por donde se mire. Pero esta reforma no incrementará el crédito, al menos durante los dos años siguientes. Es más, lo reducirá drásticamente. Hay que tener en cuenta que los bancos tienen que ganar mucho dinero para poder alcanzar las coberturas que les exigen. Y eso, en el contexto actual, significa dos cosas: una, créditos por encima del 8% y, segunda, inversión en cosas líquidas y con alta rentabilidad, por ejemplo, deuda pública. Pero como los gobiernos tienen que reducir su endeudamiento y sus déficits, mala cosa para el ciudadano de a pie, y fundamentalmente para el que está parado. No se reactivará la economía hasta, por lo menos, 2015. El profesor Niño Becerra empieza a tener razón.
Busquemos un lugar donde pasar estos años. Los que puedan. El resto, que busque dónde se da de comer gratis y, si tiene un poco de dinero, que compre un ultracongelador donde acumular todo lo que pueda, que el invierno va a durar por lo menos 2 años más. Y sólo ha comenzado.
@juanignaciodeju
miércoles, 1 de febrero de 2012
DE VUELTA CON MENTIRAS
Mucho tiempo después. Las cosas siguen igual, o al menos un poco peor. Y, como siempre, cualquier tiempo pasado será mejor, según nuestro presidente. Ahí os dejo algunas reflexiones sobre las mentiras que nos están vendiendo. Habrá otras, seguro.
1.- PARA REDUCIR EL DEFICIT PUBLICO, HACE FALTA AUSTERIDAD.
Digamos que es de las más dañinas, porque así dicha es de Perogrullo que se cumpla. Si uno gasta más de lo que tiene (como nuestro presidente dice habitualmente), para reconducir la situación se gasta menos y ya está. Pero la realidad, en economía, es tozuda y los mecanismos, por mucho que los neguemos doctrinariamente, siguen cumpliéndose. Grecia ha incrementado el déficit público en el año 2011. Con las draconianas medidas adoptadas (han bajado sueldos, pensiones, quitado los gastos, subido todos los impuestos posibles, etc) y el déficit público crece. La respuesta demagógica es “alguien se lo llevará”. La respuesta real es otra. Los gastos públicos griegos han disminuido un 1,3%, es decir, efectivamente han reducido gastos. Pero los ingresos tributarios han caído un 1,7%. Conclusión: el déficit se ha incrementado un 0,4%.
Y esto es así porque quienes diseñan estos planes se niegan a aceptar que hay mecanismos de la economía keynesiana que funcionan, mal que les pese. Y, en concreto, aquí ha funcionado una cosa que llamamos el multiplicador, que afirma que ante variaciones en las variables del gasto autónomo (entre las que está, ¡Oh Dios mío!, el gasto público) provocan variaciones mayores en la renta. Y por ello, la recaudación baja más que la disminución del gasto. Luego para reducir efectivamente el déficit público básicamente hace falta un incremento de los ingresos, después de podar el gasto superfluo. Pero hay cosas que no se pueden tocar.
Otro ejemplo es la economía española. Después de mayo de 2010, con la bajada del sueldo de más de tres millones de trabajadores españoles, el consumo se hundió. Por poner un ejemplo: el saldo con el exterior creció en la economía española, en el tercer trimestre de 2011, un 2,4%. Es decir, vendimos más al exterior en un intento de las empresas de ganar más dinero. Pero la economía sólo creció un 0,7%. ¿Por qué? Porque la demanda interna, es decir, sintéticamente Consumo, Inversión y Gasto Público, cayó un 1,7%. ¿Y qué pasó con el déficit público? Que aumentó desde el 6% previsto (y que tenía senda de cumplimiento) al 8,2% con el que terminó el año. Respuesta demagógica: “se ocultaban gastos en los cajones”. Respuesta real: el gasto público mantuvo la senda prevista; lo que disminuyeron (y mucho) fueron los ingresos. Otra vez Keynes.
Cualquiera de mis alumnos podría contestar bien a estas preguntas. Si, ya sé, están adoctrinados por mí, que soy un peligro público. Pero del resto de grupos de la universidad, también. Y ahí no entro Yo para nada.
2.- HACE FALTA UNA REFORMA LABORAL PARA CREAR EMPLEO EN ESPAÑA.
Otra gran mentira. La reforma, per sé, no creará empleo. Hacen falta poner las condiciones para que eso ocurra. Es decir, si mañana aplico las recetas tradicionales del FMI sobre el mercado de trabajo (libertad total para contratar y despedir sin coste, eliminación de los subsidios de desempleo, salvo en condiciones de imposible aplicación, etc) probablemente se produzca un ajuste brusco del mercado de trabajo ajustando inmediatamente el exceso de oferta. Pero de ahí a crear empleo hay un paso grande, ya que las empresas seguirán sin contratar en tanto y cuando no se incremente la demanda de sus productos. Esto es así porque la demanda de trabajo, que la hacen las empresas, en economía decimos que es una demanda derivada, es decir, que depende de la demanda de los bienes de la empresa. Si ésta no crece, difícilmente crecerá la demanda de trabajo.
Los que mantuvieron esto durante muchos años, ahora empiezan a recular y decir que simplemente se pondrán las bases. Pero la idea que han vendido es al contraria.
Pues volvemos al principio. Sin incrementos de la demanda no será posible crear trabajo, ni en España ni en el Tibet. Y eso parece que nadie lo dice
1.- PARA REDUCIR EL DEFICIT PUBLICO, HACE FALTA AUSTERIDAD.
Digamos que es de las más dañinas, porque así dicha es de Perogrullo que se cumpla. Si uno gasta más de lo que tiene (como nuestro presidente dice habitualmente), para reconducir la situación se gasta menos y ya está. Pero la realidad, en economía, es tozuda y los mecanismos, por mucho que los neguemos doctrinariamente, siguen cumpliéndose. Grecia ha incrementado el déficit público en el año 2011. Con las draconianas medidas adoptadas (han bajado sueldos, pensiones, quitado los gastos, subido todos los impuestos posibles, etc) y el déficit público crece. La respuesta demagógica es “alguien se lo llevará”. La respuesta real es otra. Los gastos públicos griegos han disminuido un 1,3%, es decir, efectivamente han reducido gastos. Pero los ingresos tributarios han caído un 1,7%. Conclusión: el déficit se ha incrementado un 0,4%.
Y esto es así porque quienes diseñan estos planes se niegan a aceptar que hay mecanismos de la economía keynesiana que funcionan, mal que les pese. Y, en concreto, aquí ha funcionado una cosa que llamamos el multiplicador, que afirma que ante variaciones en las variables del gasto autónomo (entre las que está, ¡Oh Dios mío!, el gasto público) provocan variaciones mayores en la renta. Y por ello, la recaudación baja más que la disminución del gasto. Luego para reducir efectivamente el déficit público básicamente hace falta un incremento de los ingresos, después de podar el gasto superfluo. Pero hay cosas que no se pueden tocar.
Otro ejemplo es la economía española. Después de mayo de 2010, con la bajada del sueldo de más de tres millones de trabajadores españoles, el consumo se hundió. Por poner un ejemplo: el saldo con el exterior creció en la economía española, en el tercer trimestre de 2011, un 2,4%. Es decir, vendimos más al exterior en un intento de las empresas de ganar más dinero. Pero la economía sólo creció un 0,7%. ¿Por qué? Porque la demanda interna, es decir, sintéticamente Consumo, Inversión y Gasto Público, cayó un 1,7%. ¿Y qué pasó con el déficit público? Que aumentó desde el 6% previsto (y que tenía senda de cumplimiento) al 8,2% con el que terminó el año. Respuesta demagógica: “se ocultaban gastos en los cajones”. Respuesta real: el gasto público mantuvo la senda prevista; lo que disminuyeron (y mucho) fueron los ingresos. Otra vez Keynes.
Cualquiera de mis alumnos podría contestar bien a estas preguntas. Si, ya sé, están adoctrinados por mí, que soy un peligro público. Pero del resto de grupos de la universidad, también. Y ahí no entro Yo para nada.
2.- HACE FALTA UNA REFORMA LABORAL PARA CREAR EMPLEO EN ESPAÑA.
Otra gran mentira. La reforma, per sé, no creará empleo. Hacen falta poner las condiciones para que eso ocurra. Es decir, si mañana aplico las recetas tradicionales del FMI sobre el mercado de trabajo (libertad total para contratar y despedir sin coste, eliminación de los subsidios de desempleo, salvo en condiciones de imposible aplicación, etc) probablemente se produzca un ajuste brusco del mercado de trabajo ajustando inmediatamente el exceso de oferta. Pero de ahí a crear empleo hay un paso grande, ya que las empresas seguirán sin contratar en tanto y cuando no se incremente la demanda de sus productos. Esto es así porque la demanda de trabajo, que la hacen las empresas, en economía decimos que es una demanda derivada, es decir, que depende de la demanda de los bienes de la empresa. Si ésta no crece, difícilmente crecerá la demanda de trabajo.
Los que mantuvieron esto durante muchos años, ahora empiezan a recular y decir que simplemente se pondrán las bases. Pero la idea que han vendido es al contraria.
Pues volvemos al principio. Sin incrementos de la demanda no será posible crear trabajo, ni en España ni en el Tibet. Y eso parece que nadie lo dice
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