martes, 3 de abril de 2018

PRESUPUESTOS BAJO EL SÍNDROME DEL POPULISMO

Hoy se presentan los presupuestos, definidos por su elaborador máximo como los de los pensionistas, las clases medias tirando hacia abajo y los funcionarios. Es decir, que benefician a una cantidad ingente de posibles votantes. Incluso van más allá de lo planteado por sus socios, sobre todo en lo de revalorizar algunas pensiones.
Bien. Todo muy social, como dirán desde luego sus autores. Y presionarán a los del PSOE para que los apoyen, "no nos dejéis en manos de los separatistas del PNV que condicionan su apoyo a que haya gobierno en Catalunya", andan ya diciendo. Incluso proponen fórmulas imaginativas: haz un sorteo entre tus parlamentarios y me cedes a cinco. Vamos, todo muy democrático.
Vayamos por partes. Antes de analizar siquiera los presupuestos, los ciudadanos deberíamos preguntarnos si merece la pena seguir por el camino marcado por el gobierno del estado. Para mi, la respuesta es muy clara: NO
NO porque de los anteriores presupuesto, de los cuales han tenido tiempo más que de sobra para ejecutar sin más problemas, resulta que han dejado de gastar 2 de cada 3 euros presupuestados para I+D+i, es decir, que lo de modernizar la economía y pensar en la situación en las próximas décadas no está en el ADN del gobierno, del 'extraordinario' ministro que está de jubilación dorada en el BCE. Parece poco recomendable mantener esa línea de actuación un sólo ejercicio más.
NO porque mientras condena a la miseria a los pensionistas más desfavorecidos y que requieren de la solidaridad de los demás, riega con dinero público negocios privados. Y no me refiero a que suban las pensiones con el IPC, sobre lo que ya me he manifestado, sino a la obligación legal que tenía el gobierno en incrementar la base reguladora de la pensión de viudedad hasta el 60% y que ha omitido por pura conveniencia política. Ahora propone subirla hasta el 55%, pero quedan aun 5 puntos que no sube.
NO porque mantienen una situación de riesgo para nuestro sistema de pensiones futuras, no las presentes que nadie podrá quitar, al no modificar la reforma laboral que introdujo con la bajada de salarios tan brutal que ha producido. Y alguien me dirá que no es cierto, pero hay una evidencia que es el peso de las rentas del trabajo sobre el PIB: en diez años hemos pasado del 49% al 47%. Y ese porcentaje lo han ganado las rentas empresariales. Con salarios cada vez más bajos y sin capacidad de negociación por la reforma laboral, parece claro que el sistema de pensiones colapsará.
NO porque perpetúan la situación de precariedad de las familias, que tienen que deshacerse de sus ahorros para poder mantener el nivel de vida. La tasa de ahorro de la economía española continúa cayendo sin que nadie ponga remedio al tema, con un mísero 5,7% de la renta bruta. Un nivel excesivamente bajo para las necesidades de la economía española. Cuando volvamos a tener un problema de inversión extranjera excesiva nos preguntaremos qué hemos hecho mal.
En definitiva lo que necesita este país es un gobierno que haga leyes que cambien la realidad económica y mejoren la situación de los ciudadanos, no que mantenga la situación mejorando la situación de Ciudadanos. En fin, me temo que nadie me hará caso y, como siempre, seré un  cero a la izquierda. Por lo menos me puedo desahogar por aquí. Que algo es algo.



@juanignaciodeju

miércoles, 28 de febrero de 2018

Y LOS PENSIONISTAS SE ECHARON A LA CALLE

Al final, la realidad se termina imponiendo, y por lo tanto, al margen de posiciones políticas, los problemas siempre afloran. Y resulta que el de las pensiones es un problema que estamos aplazando desde tiempo inmemorial sin ponerle soluciones.
Por un lado, el problema del desempleo es evidente que afecta a las pensiones, pero su solución no es suficiente para acabar con el problema. Alcanzar los veinte millones de cotizantes, como propugna nuestro querido presidente M. Rajoy, no soluciona el problema, solo lo palía. Porque tendríamos un ratio de 2 trabajadores por cada pensionista, y si la cotización es del 35%, nos falta un 30% adicional. Luego llegar a los 20 millones de puestos de trabajo no soluciona el problema por si sólo.
Por lo tanto hay que hacer algo más. Y yo, que no me juego nada porque nadie me conoce, voy a proponer algunas cosas. Seguro que no sirven para mucho, pero por lo menos lo propongo. Ahí voy.
Lo primero, subir salarios. Es evidente que con unos salarios tan bajos es imposible que los ingresos del sistema financien las pensiones. Si alguien piensa que con puestos de trabajo menos que mil euristas, que enciman tienen bonificada la cuota de la Seguridad Social, vamos a mantener pensiones que tienen un valor medio de 1.000 euros, no parece que esté muy certero en su análisis: se necesitarían 30 millones de puestos de trabajo para que el sistema estuviera en equilibrio. Lo que no parece muy fácil. Para mantener una pensión de 1.000 euros al mes se necesitan dos puesto de trabajo que paguen el 100% con un importe medio de 25.000 euros. Si el salario medio actual está en el entorno de 14.000 euros, pues tenemos un camino por delante en ese aspecto.
Segundo: separar las fuentes de financiación, como ya se ha hecho con otros conceptos. Me refiero a las pensiones no contributivas y los complementos de mínimos. Son claramente aspectos solidarios con nuestros mayores, sobre todo las mujeres, que no alcanzaron un nivel mínimo de cotización para poder tener una pensión digna (si por digna podemos decir que son 600 euros en el mejor de los casos). Por lo tanto, deben ser sufragados por la sociedad en su conjunto y, en consecuencia, ser satisfechos por medio de impuestos, pero no por el sistema general.
Tercero: fijar un impuesto solidario que ayude a la financiación de una parte del sistema. Ello implica un sistema de gestión que permita hacer efectivo ese impuesto, no fijarlo y ya está. Por lo tanto, un impuesto que sea fácil de gestionar y que no genere elusión fiscal adicional.
Cuarto: ayudar a la pensión con planes privados. Para aquellos que puedan permitírselo. Lógicamente eso debe llevar aparejado un cambio en la mentalidad de las personas, porque implicaría eliminar el tope de la cotización para sueldos más elevados, sin que desaparezca el concepto de pensión máxima. Eso es un problema de concepto importante, pero es imprescindible que la solidaridad se imponga. Para rentas elevadas (fijemos el límite donde cada uno lo quiera poner) habrá que pagar más y tendrá una pensión máxima. Habrá que incentivar la realización de los planes de pensiones privados de alguna manera.
Quinto: atrasar la edad de jubilación hasta los  70 años. Es evidente que si tenemos más esperanza de vida, pues habrá que trabajar más. No en todos los sectores, evidentemente, pero hay trabajos que pueden realizarse hasta edades más avanzadas.
Sexto: imponer cotizaciones a las máquinas. Lógicamente habría que ver en qué cuantía y cómo se hace. Yo propongo que el IVA de determinada maquinaria suba un 5% que sirva para financiar las pensiones.
Bueno, podría seguir. Pero nadie me paga para ello y yo sigo siendo un simple economista. Perplejo, eso sí, pero nada más. Como nadie me va a hacer caso, pues eso. Yo lo digo y ya está.


@juanignaciodeju

sábado, 27 de enero de 2018

¿TODAVÍA ESTAMOS ASÍ?

Vuelvo después de un año y compruebo que mi estancia en Marte no ha servido de nada. He pasado mucho calor y mucho frío y veo que a mi vuelta no hemos avanzado nada. Bueno, la realidad es peor: realmente podemos decir que hemos retrocedido. Ahora estamos bastante peor.
Cuando me fui, Trump era ya presidente de los EE.UU. y aquello me parecía una desgracia para la humanidad. Aunque pensaba que algo se movería, y que los americanos iban a reaccionar y provocarían su salida. Pero a mi vuelta sigue ahí, como el dinosaurio del cuento. Y leo asombrado, sin que nadie haya dicho nada, que este señor, presidente de un país donde existía la esclavitud, que nos da lecciones morales sobre el comportamiento de las personas, donde son capaces de condenar a muerte a discapacitados, que el presidente se permite afirmar que está dispuesto a regularizar a 1,8 millones de inmigrantes a "cambio de 25.000 millones de dólares para construir el muro". ¿Nadie opina que eso es trata de personas? ¿O es que al decirlo un presidente del país más fuerte del mundo eso es admisible?. Creo que soy muy europeo, que tengo unos valores muy arraigados y eso me ha escandalizado mucho. Aunque creo que he sido el único.
Este señor sigue apostando por el proteccionismo como medio de desarrollo de su economía, cuando todos sabemos que eso es precisamente lo contrario que debemos hacer para lograr el desarrollo económico, que el intercambio de bienes y la especialización hacen más por el desarrollo de los países que los aranceles. Lo mismo estoy equivocado y la nueva teoría económica dice lo contrario. No sé, en Marte no me llegaban los textos nuevos y no puedo opinar. Pero hasta donde yo controlo, lo mejor es el comercio.
Dejando a un lado al emperador, aquí tampoco hemos avanzado mucho. En el gobierno seguimos teniendo un presidente que no se entera de nada, ni siquiera de lo que es responsable. Y anda diciendo por ahí que no nos debemos meter en eso de la desigualdad salarial. Es normal porque su ministra se encomendó a la Virgen de la Macarena para que nos sacara de la crisis y, obviamente, la tradición judeo-cristana coloca a la mujer en un cuarto o quinto plano en la sociedad. Perdón por su esto ha ofendido a alguien, pero me parece alucinante que un presidente del gobierno desprecie la situación del 51% de su población, como si los hombres fuésemos los verdaderamente importantes y las mujeres actores secundarios. No señor presidente. Las mujeres son el futuro.
Pero es que seguimos con un grave problema de futuro aparcado en las cocheras del gobierno, como si eso no fuera con ellos: las pensiones. Creemos que con el mantra de los 20 millones de puestos de trabajo todo se solucionará como por arte de magia. Pero no, señor presidente. Con 20 millones de puestos de trabajo que cotizan como si fuesen 16 millones, y unas pensiones crecientes por simple evolución de la población, que tiene la mala idea de querer vivir más allá de los que recomiendan los economistas, parece evidente que la Seguridad Social seguirá teniendo un déficit importante en el futuro. Y eso no se soluciona con recetas simples (añadir años de cotización al cálculo de la pensión) ni imaginativas (imponer un impuesto que sólo aportaría al sistema 1000 millones de euros). Ni siquiera con subidas salariales cada vez más pequeñas. Un 3% de subida salarial no va a solucionar el problema. Mientras que los salarios no se adecuen a las condiciones de la economía, 20 millones de empleos, muchos de ellos temporales y mal pagados, centrados en sectores de poco valor añadido, no van a solucionar el problema. Igual que recomendar ahorrar a las personas mayores de 40 años, que con un cálculo simple deberían poder ahorrar un 20% de su salario al mes para tener una situación digna en el futuro. No señor presidente. Hay que hacer cosas. Mire usted, le voy a dar dos pistas.
Primera, la capacidad industrial de España está al borde de su utilización, con un uso del 80%. Habría que proporcionar las condiciones para que se incremente la capacidad industrial del país. Pero para ello debería usted hacerme caso en el segundo consejo: incremente la inversión en I+D+i. Si señor, eso que usted no esta haciendo. Precisamente. Porque le voy a dar un dato: los empleos basados en sectores con un alto valor añadido tienen salarios mucho más altos. Para la definición del concepto Valor Añadido le ruego pregunte a algún economista. No lo haga con ninguno de sus ministros.
Total, que vuelvo de Marte y veo que seguimos empeorando la situación de los principales problemas. Si lo llego a saber me quedo allí, que los marcianos me habían tomado cariño. Si he vuelto es porque allí no capto la Euroliga del basquet, que si no...



@juanignaciodeju

jueves, 26 de enero de 2017

¿Y SI TODOS NOS HACEMOS PROTECCIONISTAS?

Aquí, desde la colonia en Marte, viendo la posibilidad de escribir en el blog, me he decidido a hacer una entrada nueva. La distancia es lo que tiene, que proporciona una cierta ventaja.
Bueno, pues a salvo de aquellos que lo defienden (hasta aquí, a la región de Tharsis no van a llegar), he decidido analizar alguna cosa que ya está haciendo en nuevo héroe de los antisistema: Donald Trump.
Y lo primero que hace es romper un tratado de libre comercio con una zona del mundo (da igual que el tratado fuera malo) al grito de "esto es bueno para los trabajadores americanos".
¿Es realmente bueno poner trabas al comercio?. Al margen de ser inútil, la pregunta es pertinente. Porque la gente piensa que, si comerciamos con áreas geográficas que producen con salarios menores que los nuestros, tenderemos a ver reducidos nuestros sustentos para equilibrar los precios. Y en el mundo no existiría más que un salario igual para todos los que estuviesen en similares circunstancias. Y, lógicamente, todo se produciría allí donde resultase más barato. 
Los defensores de estas medidas dicen que si uno produce un 40% más barato que yo, para protegerme pongo un impuesto de ese 40% y así mantengo mi producción. Y de ahí surgen los aranceles, los contingentes y cualquier otra medida de restricción del comercio internacional que nos podamos imaginar.
Bueno, volvemos al inicio: ¿son efectivas estas medidas? Pongamos dos ejemplos que conocemos bien y que nos sirven de guía. Por ejemplo: la España de la post-guerra que  fue autárquica por obligación. Los resultados los conocemos todos: hambre, miseria, atraso económico, ... Luego no parece un buen ejemplo. El otro ejemplo de país encerrado en si mismo es Cuba, también por obligación. Y tampoco tenemos buenos resultados.
Diréis que soy muy radical, que establezco el punto en la autarquía y que Trump no propone eso. Y tenéis razón. El sólo propone poner altos aranceles a los productos producidos en determinados países. Pero es que la teoría económica también lo desaconseja. La imposición de aranceles no va a provocar que un país produzca mejor un bien, simplemente protege de la ineficiencia en la producción de ese bien, evitando el progreso tecnológico, el desarrollo económico y todas esas cosas que son importantes, aunque nadie les haga ni caso.
Porque lo que uno debe preguntarse es ¿por qué los fabricantes de coches prefieren producir en México a hacerlo en Detroit? ¿Están dispuestos mis consumidores a comprar un bien un 35 o un 40% más caro por el hecho de haber sido producido aquí? Yo creo que no. Al consumidor americano le compensará pagar menos por un bien que necesite o quiera, a pesar de haber sido producido en otro país. Y le compensará que ese bien se produzca en su país siempre que lo haga a precios igual de baratos que en el extranjero. Y para ello, las empresas deben mejorar sus procesos productivos, aplicar la mejor tecnología posible, buscar mercados donde vender sus productos y, finalmente, producir con la mayor productividad posible al mejor precio posible. Simplemente. Y eso no se logra con la aprobación de leyes.
Pero demos un paso más. ¿Y si todos nos hacemos proteccionistas? Imaginemos que, para defendernos de la producción china no permitiéramos la importación libre de prendas de vestir y pusiéramos un arancel del 50%. Eso no ayudaría a nuestras fábricas más que a producir con la misma ineficiencia que lo estaban haciendo, a los empresarios que lo hacen a ganar ingentes cantidades de dinero pero a los trabajadores de ese sector les perjudicaría porque los precios serían más altos en general y no se invertiría en la mejora de los procesos y en la mayor eficiencia, Y la economía no crecería, perjudicando a todos y cada uno de los ciudadanos.
Si ningún país mejora los procesos productivos porque los gobiernos protegen sus industrias con aranceles cada vez más elevados, el comercio internacional se reduce a la mínima expresión y llegamos a la autarquía. Luego no era tan exagerado en mi comparación. Y la historia nos demuestra que ese es el peor escenario posible al que nos podemos enfrentar.
La economía tiene este tema muy estudiado y evolucionado desde principios del s. XIX donde David Ricardo estableció algunos conceptos que le serían de utilidad al marido de Melania. Le recomiendo que se los lea, aunque me temo que no me hará ningún caso. En concreto, le recomiendo que se estudie correctamente la teoría de la ventaja comparativa y se dará cuenta de hacia dónde debe dirigir sus esfuerzos. Solo es un consejo de un economista perplejo y emigrado en Marte. Por cierto, que los marcianos me han dicho que como haya mucha emigración ellos también levantan un muro y lo pagan los terrícolas. En fin.


@juanignaciodeju

martes, 27 de diciembre de 2016

¿HABÉIS CERRADO EL GAS? PUES AHÍ TE QUEDAS 2016!!!

Termina el año 2016 donde algunos opinarán que, a pesar de no tener un gobierno con plenas funciones, la economía española siguió creciendo y generando un montón de, mal llamados, puestos de trabajo. La conclusión, obviamente, es que entonces ¿para qué queremos gobierno?
Y lo terminamos poniendo de manifiesto la diferencia entre las teorías económicas que cualquiera puede leer  y la aplicación a la realidad de los procesos. Resulta que un firme defensor de las teorías de Laffer, el ministro Montoro, cuando se enfrenta con la realidad no las aplica. Lógico. Por eso en tres años se han incrementado las figuras impositivas de 68 a 97. Eso de fiar la recaudación al cumplimiento de las teorías de Laffer como que no está en los genes de los ministros de hacienda, que prefieren ser más realistas y fiarse de otras cosas.
Y dejamos atrás un año, el 2016, que deberíamos escribir al revés: 6102. Porque nos salió todo al revés de como lo habíamos planeado: 
En primer lugar, venció el Brexit, con lo que tenemos un problema importante sobre nuestro futuro. Y aunque la gente diga que el parece bien, que los votos son los que son y con lo que estoy plenamente de acuerdo, resulta que los euroescépticos ingleses forzaron un voto contrario a su país. Y ahora que se están dando cuenta, quieren ver cómo lo arreglan para evitar una catástrofe europea. Y aquí soy partidario de cumplir con el mandato popular: si han pedido irse, que se vayan ordenadamente, rápido para evitar que se escape el gato y dejando en casa lo que no les corresponde. Y si quieren volver, que se lo están planteando, que pidan entrar y que los demás nos pronunciemos. Como siempre ha sido. 
En segundo lugar, ganó Trump. Y eso es también un riesgo importante para nuestro modo de vida. Que un millonario sin escrúpulos, que procura no pagar impuestos, misógino, racista, maleducado, chulo, etc tenga el poder de mandar sobre el mundo por el hecho de haberse enfrentado a una mujer gris y poco atractiva en unas elecciones hace que mi optimismo en la raza humana se encuentre en mínimos. Contra eso sólo cabe que los funcionarios sean lo suficientemente listos para evitar una catástrofe. Aunque pienso "si sobrevivimos a Bush hijo, podremos con Trump". Pero no tengo tan clara la primera parte de la afirmación. Ahí está el ISIS, Al quaeda, y tantos otros.
En tercer lugar, por todo el mundo se despliega el populismo como forma de análisis político lo que implica que a partir de ahora todos los problemas tienen una solución dual: es decir, una cosa o la contraria. Así es muy fácil hacer política y nos ahorraremos una pasta en asesores. Aunque el mundo será un lugar peor, de eso no tengo ninguna duda. Los problemas seguirán siendo complejos, y las soluciones múltiples. ¿O alguien piensa que tirando una bomba atómica en el centro de Alepo acabamos con el problema del ISIS? Porque es rotundamente falso. Igual que con ETA no se acabó sólo con la vía policial. 
Pero lo nuestro en este espacio es la economía y no la política. Aunque una cosa lleva aparejada la otra y ambas se necesitan y retroalimentan para subsistir. Voy a terminar con otra reflexión sobre las teorías económicas en manos de los economistas opinadores y con una recomendación.
La reflexión tiene que ver con la Ley de Okun. Para el que no lo sepa, aquella que usamos para decir que "la economía necesita crecer un 2,5% para crear empleo" y que ahora decimos que la reforma laboral ha hecho milagros y ha rebajado. Si, tienen razón. La reforma laboral ha hecho que ahora en España con poco crecimiento económica se genera empleo. Tienen razón, pero es que ese 2,5% reflejaba dos cosas: el crecimiento de la población activa y el crecimiento de la productividad. Pues claro, tanto la una como la otra con la reforma laboral han caído. Lo cual es muy triste y peligroso de cara al futuro.
Y por último la recomendación. Ayer estuve viendo la película "La Gran Apuesta". Explica muy bien el desarrollo de la crisis financiera internacional y la explosión del sistema, aunque requiere unos cuantos conocimientos de economía y de financiarización de la misma. Y, obviamente, no explica la génesis de la crisis y los excesos de liquidez del sistema. Lo único malo es el final: muestra a financieros con conciencia. Eso no es creíble. Pero es una buena película para iniciados.
Pues nada más. Por este año no espero dar más la lata. He vuelto a comprobar que el nombre me sigue yendo bien y no salgo de mi estado de perplejidad. Así que, sigo ahí. Y el viernes 20 de enero salgo de viaje a Marte. Que Trump asume el mando del maletín nuclear y nunca se sabe.



@juaniganciodeju

martes, 15 de noviembre de 2016

COLONIA EN MARTE

Hace días estaba yo algo mustio por la falta de gobiernos a quienes criticar y ahora tengo una lista grande de temas en los que entrar a criticar, con lo de Trump, lo de Rajoy, ...

Empezaré por lo cercano. El gobierno de Rajoy. Si, al final tuvimos gobierno porque el PSOE se abstuvo y permitió que el PP gobierne. Y llovieron las críticas. Y a mi me sigue doliendo el estómago de lo hecho por el PSOE, pero una vez tomado el Almax pienso ¿había alguna otra opción? 

Había un opción de un gobierno PSOE + Ciudadanos + Podemos. Pero eso estaba descartado por los líderes de los dos partidos 'nuevos'. Solicitado por muchos (incluso cuando en su momento lo rechazaron) esa fue la utopía que se mantuvo durante buena parte del tiempo. Pero era inviable.

Había una opción de gobierno de PSOE + Podemos + todos los que no eran PP, Ciudadanos y Coalición Canaria. A esto alguno lo llamaba 'gobierno progresista' contando con gente tan a la izquierda como Homs o el PNV. Y, claro, era un gobierno a la contra, con lo que cualquier baja daba por seguro el fracaso. Y la baja se produjo en cuanto se tanteó el tema: el PNV dijo que no entraría en ese juego, luego adiós al gobierno 'progresista'.

Y estaban las terceras elecciones. Con un partido tan partido, con un secretario general tan en precario; con una falta absoluta de liderazgo y de proyecto en el futuro (al menos así lo veía yo desde fuera), unas elecciones podrían haber conseguido el bagaje de superar otra vez  a Podemos, pero el PP habría sacado mayoría absoluta junto con Ciudadanos, con lo que se esfumaría el hipotético control al gobierno desde el parlamento. Es decir, más Rajoy de lo mismo.

Así que se tuvieron que tomar Almax en cantidades industriales para tragarse el sapo. Y lo hicieron. Cuando hablo de populismos, por lo menos en mi caso, me refiero a esto: lo problemas no son simples y, lógicamente, no tienen soluciones sencillas. La teoría de juegos nos ilustra sobre ello y el 'dilema del prisionero' es elocuente. Si todo es reducible a dos alternativas, la solución es sencilla (y Cournot así lo expresa), pero cuando se complica, las matrices de resultados son más grandes. Y claro, los dolores de cabeza también.

La ventaja es que ahora puedo criticar. Y voy a ello. Si, ya se que soy un agorero, pero la economía no va a mejorar en la dirección en que debería con los mismo actores que había antes: De Guindos, Montoro, Bañez, a los que se suman los hermanos Nadal, uno en el ministerio de Industria y otro como Secretario de Estado. En fin, más de lo mismo. Luego podemos esperar lo mismo que los cinco años anteriores: gente intentado vender que existe la curva de Laffer pero que a la hora de la realidad no la aplican y, por consiguiente, para cuadrar las cuentas de los 7.700 millones que quiere Bruselas subirán los impuestos y retocarán algún pequeño gastillo. Vamos, lo previsto. Lástima que los hermanos De Juan no sean tan conocidos como los hermanos Nadal, En fin.

Y luego lo de Trump. Hay que reconocer que me provocó un Shock del que todavía no me he recuperado, pero las cosas son así. Y últimamente cualquiera que se presente como alternativo al sistema, aunque provenga de él, tiene mucho ganado. Y ahí tenemos que hacer una reflexión profunda: ¿qué estamos haciendo mal para que la gente dé la espalada a los sistemas?; ¿Se han vuelto todos los votantes anti sistema?. No lo creo, francamente. Hay que ver qué hace el sistema para que la gente esté contra él. Y hay ahí mucho trabajo. Alguno se acerca al análisis que me parece adecuado, pero no lo veo cuadrado todavía. A lo mejor me pongo a ello un día. 

En el plano económico, creo que nos vamos a divertir e incluso podemos estar riéndonos durante gran parte del tiempo. Porque es verdaderamente increíble la política que ha propuesto. Pondré sólo algunos ejemplos de las cosas que este señor ha ido vendiendo por ahi.

- Con respecto al salario mínimo, le he llagado a oír en la misma frase que había que subirlo a 10 dólares la hora, que había que quitarlo, reducirlo a menos de 6 dólares la hora y fijarlo en 8,5 dólares la hora. No sé si ni siquiera sabe lo que es un salario mínimo, lo que seguro desconoce son las consecuencias económicas.

- Expulsión de 11 millones de inmigrantes. Aunque esta cifra ya la ha bajado a 2-3 millones y no todos expulsados, la mitad más o menos en la cárcel. 11 millones menos de la población activa es mucha población activa americana expulsada. Y eso tendría efectos devastadores sobre el mercado de trabajo, la producción y, por consiguiente, una crisis en la economía.

- No firmar el TTIP y poner aranceles del 45% a los chinos y 35% a los mexicanos. Vamos, que haría lo mismo que Franco en España en los años 40-50. Un desastre más. El proteccionismo nunca ha sido la solución y menos aún en la época de internet. ¿O de dónde se cree que provienen los productos que compran él o sus familiares a través de Amazon?

- Bajar los impuestos un 15% a todo el mundo. Se ve que ha encontrado la servilleta que pintó Laffer a Bush padre por algún lugar de la sede del partido. Porque con un déficit del 4% y una deuda del 100% es poco razonable hacer experimentos, y esto es un experimento. 

Sólo son cuatro pinceladas. He previsto montar una colonia en Marte con unas tiendas de campaña. Estoy organizando el viaje. No creo que el mundo aguante tanta tontería en tan poco espacio de tiempo (y todavía nos falta Le Pen). Voy a huir de aquí porque estimo que la perplejidad me va a terminar aplastando. ¿Alguno se apunta?


@juanignaciodeju


lunes, 17 de octubre de 2016

MIRANDO A MAS LARGO PLAZO

El otro día, dando clase, me vinieron a la cabeza algunas ideas sobre problemas que tenemos ahí y que algún día habrá que abordar para dar soluciones. Creo que va siendo hora de cruzar algunos puentes que están ahí.
El primero de ellos tiene que ver con el futuro de las pensiones. Dados los desequilibrios que se están produciendo, o hacemos algo ahora o no podremos reaccionar en el futuro. Y se plantea el problema de ir separando fuentes de financiación. Ya se separaron en el pasado, dejando el sistema sanitario a un lado y el de pensiones a otro. Y parecía que eso nos llevaba al equilibrio. Pero aquello ya no existe. Hay que empezar de nuevo. 
Alguno propone cambiar las fuentes de financiación de determinadas pensiones: las no contributivas se financian con los impuestos, las contributivas con las cotizaciones., Sólo aplazaremos el problema otros cuantos años. Por lo tanto, hay que proceder al análisis. Y a la toma de decisiones.
El sistema español de seguridad social se basa en tres patas: trabajadores, salarios y cotizaciones. Todos tienen que estar equilibrados para producir un resultado satisfactorio. 
El número de trabajadores es fundamental, de ahí que nuestro presidente en funciones no haga más que prometer que llegaremos a los 20 millones de trabajadores que nos llevarán al nirvana de los ingresos de la Seguridad Social y, con ello, al superavit de las cuentas y a incrementar la hucha de las pensiones. Nada más alejado de la realidad. Alcanzar los 20 millones de trabajadores significará recuperar una cifra que ya tuvimos en el pasado, pero no implicará volver a una situación de cuentas saneadas. Hacen falta los otros dos factores. 20 millones de trabajadores con salarios más bajos sólo provocarán un tenue equilibrio en el sistema. Necesitamos, adicionalmente, que los salarios sean mayores, lo cual no parece que sea el camino en la actualidad. Por lo tanto, se requerirán unos 3 millones de cotizantes más para alcanzar una posición similar, lo que implicará unos tres millones de puestos de trabajo por encima del máximo histórico de nuestros empleos y, en consecuencia, un nivel de plenos empleo desconocido con una tasas de desempleo cercana al 0% y un volumen de trabajadores en pluriempleo elevado. No parece que ese vaya a ser nuestro futuro dentro de 10 años. Por lo tanto, para alcanzar esa situación deberíamos incrementar las cotizaciones un 10%, lo que significaría una disminución considerable del empleo y, por lo tanto, no alcanzaríamos la cifra mágica de los 20 millones de trabajadores. Sólo habría un camino en estas circunstancias: incrementar los salarios. 
Porque además,. encontrar tal volumen de trabajadores implicará apostar decididamente por al inmigración y no creo que el actual ministro del interior esté muy por la labor de que eso ocurra. Y no digamos nada de Le Pen en Francia o los del Brexit en Reino Unido o los austriacos o los polacos. No. Definitivamente, no parece una solución. 
Por lo tanto, habrá que modificar el sistema. Los habrá que opinen que hay que acabar con él. Yo creo que no, que hay que reformarlo. ¿Cómo? Pues quitando cargas directas al sistema para que sea más fluido. Por ejemplo, rebajando las cotizaciones al 20%, creando un recargo especial en el IRPF del 6%, y modificando el Impuesto de Sociedades en una forma que no perjudique a las empresas por crear empelo pero sí por los salarios bajos. Establecería un sistema de cobro de las pensiones en función del salario que se cobrara y posibilitaría la aportación de cantidades adicionales por parte de las personas a modo de plan de pensiones individual pero de carácter público. Finalmente, establecería un recargo especial en el IVA de un 2% en los productos gravados con el IVA normal y un impuesto especial sobre el tabaco para financiar la Sanidad y otro sobre la gasolina. Por último, dedicaría un 2% de los fondos recaudados en el IRPF para la formación, en forma de deducción en la tarifa. Y si hacen falta más fondos, establecería un impuesto específico para financiar el sistema. La idea es incrementar el número de trabajadores y el salario de los mismos. Si no suben los salarios, gravaríamos el incremento de los beneficios de las empresas de forma que se generasen los ingresos por los salarios, el IRPF o el IS. Finalmente, habría que focalizar una actividad "comercial" del estado hacia la Seguridad Social, Por ejemplo, las autopistas estatales, o determinados ingresos de la RENFE o la tasa sobre lo seguros de riesgo, Obviamente, habría que quitar la deducción por la aportación a los planes de pensiones privados y determinar qué deducciones de las existentes actualmente deben mantener y cuáles no.
El otro tema que creo que deberíamos abordar es el de los paraísos fiscales. Creo que es imposible acabar con ellos por más que nos lo propongamos. Territorios donde la gente pague pocos impuestos siempre van a existir,. Por lo tanto, lo que hay que hacer es convivir con ellos y aceptarlos. Pero hay que evitar que esos paraísos fiscales condicionen nuestro sistema. Para ello, creo que la ONU debería establecer una lista única de paraísos fiscales, declararlos como tales y establecer una tasa Tobin para cada movimiento bancario con origen o destino esos países. Tasa muy baja, por ejemplo del 0,7%, pero que gravaría todos los movimiento de intercambio de dinero en los bancos de esos países. Con ese 0,7% recaudado, la ONU podría hacer políticas de desarrollo y acabar con el hambre en el mundo. Al fin y al cabo, políticas redistributivas que tanta falta hacen. Y también proceder a la cancelación de determinadas deudas de países que no pueden ni podrán hacer frente nunca.
Supongo que nadie aplicará esta medidas. Son sólo elucubraciones de un economista perplejo. Solo espero que se abra el debate sobre esos dos puntos importantes de nuestras vidas económicas. Hay que hacer algo que se acerca el momento en que me toque cobrar pensión y no lo tengo nada claro. ¿Será que éste un punto más de mi perplejidad?

@juaniganciodeju