jueves, 23 de febrero de 2012

¿CRECEREMOS?

Y hoy, como traca final del pasado y primera piedra del futuro, las previsiones de la Comisión. Que serán muy malas, aunque algo mejores que del resto (se rumorea por ahí, Reuters dixit, que la caida prevista del PIB español será del 1%). Después de esto, empezaremos con el futuro, es decir, los presupuestos que nos esperan.

La pregunta del título tiene un doble mensaje. La respuesta, a medio plazo, es que sí. Las reformas estructurales es lo que tienen, que sus efectos son a medio plazo. A corto plazo, no, no creceremos. Aun así, y puestos a dar un brindis al sol, voy a apuntar alguna medida sin coste para el estado. Para otros puede, pero para el Déficit, No.

Ahí va la primera: Establecer una moratoria por ley de las hipotecas de los españoles durante un año. No digo que no se pague nada, no; una moratoria sobre el capital de las hipotecas que pasaría a tener un año más de duración. No es mucho, es sólo un año. Lo que si se pagarían serían los intereses, para mantener el negocio de los bancos. No se hace mucho daño al sistema, algún puntillo más de coste de la financiación si se deciden ir al mercado los bancos, y se lograría algo muy importante: dedicar la amortización de los créditos hipotecarios de los españoles al consumo o al ahorro. Eso nos podría proporcionar un 1% de crecimiento, más o menos, y, sobre todo, el alivio de miles de personas agoviadas por las deudas. Ese 1% de crecimiento, junto con la reforma laboral bien aplicada, propocionará trabajo a uno cuantos españoles durante ese periodo. Y, sobre todo, ingresos fiscales para el estado con, aproximadamente, un 35% de los gastos como ingresos (a ver: un 1% mas de crecomiento = 11.000 millones, al 35% = 3.850 millones más de ingresos).

Ahí va otra: Establecer por ley la revisión de los tipo hipotecarios cada 3 meses, no al año como ahora. Eso provocaría también disminuciones de los pagos, aunque si tocaría los beneficios de la banca. El impacto sería muy pequeño, pero todo ayuda en el pozo negro que tenemos enfrente en este momento.

Aplicar, de una forma eficaz, la ley de prevención de la morosidad. Los primeros en incumplirla, la administración. Si se empezase a pagar las deudas en los plazos establecidos, las empresas podrían desapalancarse y crear empleo invirtiendo.

Y después de esto, reformas estructurales pendientes: reforma de la educación, de la que hablé en el post de ayer, y reforma de los mercados, de la que hablaré otro día.

Al final, no os preocupeis, terminaremos creciendo. ¿Cuándo? Pues no lo sé.

@juanignaciodeju

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